martes, 19 de julio de 2011

In memoriam

Dije que a partir de ahora éste sería un blog del grupo y ya no uno personal. Pero permitidme que me salte la norma esta vez.

Hace un par de días, recibí la noticia de que ya no podré recibir más clases de mi profesor. Así, en singular. Clases de piano me las dieron varias personas, pero profesor tuve uno. Fueron 10 años, de los 8 a los 18, contagiándome de su sabiduria. Porque Manolo no era simplemente un gran músico, una gran persona... bla, bla, bla... Manolo era sabio, no aprendías lo que te enseñaba, aprendías de simplemente estar a su lado.

Recuerdo que un día, en mitad de la niebla que formaban sus cigarros, me presentó la partitura de una melodía, sólo para la mano derecha, me dijo que le echase un ojo. Cuando la tuve dominada, me dijo: "Ahora la izquierda".
No había partitura de mano izquierda y no me dijo cómo hacerla...


Adoraba verlo tocar, él era todo lo que yo quería ser y todo lo que soy se lo debo a él.
No me enseñó a tocar el piano, me enseñó un lenguaje, una ciencia y un modo de vivir.

Si os gusta algo de lo que hice en toda mi vida, aunque sea un solo acorde, una sola línea melódica, agradecédselo a él.

Gracias, profesor.